miércoles, 23 de diciembre de 2009

Cad piensa y ¡boom! Ésto


Hace una semana me pidió el director de esté blog escribir un articulo sobre cualquier tema que se me ocurriera. Yo inmediatamente le advertí que no se escribir, que prácticamente no se hablar, y que no tengo ideas interesantes. Pero como toda persona que sabe lo que quiere insistió, y no soy especialmente conocido por resistirme. Así que aquí esta mi reflexión navideña.


Existe un pensamiento que siempre logra estremecerme. Va así. Supongamos que estamos siendo engañados sistemáticamente por todo el mundo que nos conoce, por nuestra "familia", nuestros "amigos", y que todo lo que nos dicen es falso. ¿Cómo podríamos darnos cuenta que tal falsedad se esta dando? ¿Cómo sabe uno lo que es "real", "verdadero" y lo que no lo es? Esta idea es intoxicante, y muy peligrosa. Podemos pensar en otras variantes del mismo escalofriante concepto, por ejemplo la idea de "Matrix", la idea también de "la Eternidad" y los efectos de la "Modificación Mínima Necesaria" de Asimov en “El fin de la Eternidad”, los "sueños" en “La Melancolía de Haruri Suzumiya”, el mundo en “El Mundo de Sofía”, entre otros. Esta pregunta también la encara, en otra forma, Asimov en sus libros de robots, donde plantéa el siguiente problema: si existe un robot que es en todo aspecto igual a un humano ¿Cómo distinguirlo de un humano? (podriamos llamarlo problema de Turing inverso). Esto nos lleva a la pregunta ¿Qué es un humano? Pero no quisiera desviarme del tema principal que estoy tratando de abordar que es la diferencia entre la falsedad sistemática y la verdad.


Quisiera proponer la siguiente solución a esta pregunta: si un individuo ve como consistentes los fenómenos expuestos ante él por su entorno, entonces eso será la verdad para él. Esto significa que si no puedo encontrar contradicciones en las mentiras estas deben ser asumidas como verdaderas (navaja de Ockham). Un ejemplo “practico” puede ser el siguiente supongan que hay un marciano que es tal que siempre que tratamos de verlo por el telescopio este se oculta tras una roca, entonces es como si ese marciano no existiese. Si no lo vemos, si no lo sentimos, si no tiene efecto, entonces no esta ahí. (¿por qué no existen los dragones?¿por qué existen los zombies? - aunque parece que a la primera pregunta hay que responder, ahora, afirmativamente i.e. que si existieron) No obstante, esto nos lleva a un relativismo en donde cada persona tiene una realidad. Esto puede molestar a algunos, i.e. que la realidad dependa del observador, pero en el fondo esta incomodidad es solo psicológica pues, a fin de cuentas, la realidad es solo una palabra, al igual que la verdad, mientras que los sentidos (que pueden ser fácilmente engañados) son lo que nos muestra el mundo (también es importante notar que “la realidad cuántica” depende del observador). Podríamos también pensar que la realidad observada es una interacción entre la "realidad" y el observador (interpretación cuántica, o si quieren tomarlo desde un punto de vista clásico podría llamarse Kantiana – aunque de esto yo no sé casi nada y podría estar muy equivocado). Pero, finalmente, para a un individuo le interesa la "realidad observada". Retomando nuestra pregunta inicial. Podemos concluir que la mentira sistemática es tan aceptable como la realidad. Entonces, surge una situación verdaderamente siniestra: supongamos que estamos en una realidad que no nos gusta, que sucedería si hacemos, de alguna forma, que los demás nos hablen de otra realidad, que nos convenzan por medio de sus acciones y palabras de que esa otra realidad es la verdadera. Y si además hacemos la vista gorda de algunas cosas de esta realidad y las llamamos, a esas que no nos gustan, mentiras, y a las que nos gustan verdades. Mi pregunta es ¿hasta que punto el hombre puede auto engañarse para escoger una realidad más cómoda en la cual vivir? Y creo que no tiene límites salvo la locura de la persona.

Yo por mi parte me he percatado que es muy fácil llegar a pensar una cosa u otra de las personas y/o situaciones. Por ejemplo, hace unas semanas deduje que al menos uno de mis amigos debía ser un narco, o sea un distribuidor de PBC. Deduje esto pensando en diferentes situaciones que nos habíamos encontrado. Pero, por otro lado, tengo bastante seguridad de que me he equivocado pues conozco a la persona y existen explicaciones más sencillas. No obstante, existe una cadena de acciones que me permitirían justificar la otra realidad, y, por lo tanto, volverla - para mi - real. De hecho si ustedes lo piensan no hay manera de probar que no puede ser así, porque inclusive si lo registro y hago que lo registren queda siempre la posibilidad de que haya sido más hábil que nosotros y nos siga engañando. Bajo ese supuesto es claro que prácticamente todo es sostenible/anunciadle. Y esto es un problema para las personas que, como yo, se ponen a pensar en todas las posibilidades y han sido entrenados para dudar sistemáticamente.

Seguramente lo más saludable es confiar en la gente, y dejarse llevar. Me parece que los otros pensamientos no conducen a nada. Y aquí quisiera compartir una historia que siempre me hace dejar de pensar. Después de la SGM empezó la reconstrucción del Japón, y durante esta etapa de reconstrucción se realizo una conferencia donde invitaron a pensadores de todo tipo. Durante las conferencias le tocaba habla a un monje Zen, quienes son más conocidos por pequeñas frases que grandes discursos, el monje se paro y contó la siguiente historia:

“Estaba un joven con su madre y su joven esposa quien cargaba a su hijo cruzando un viejo puente colgante, en eso, súbitamente, el puente se rompe, y el puede salvar a una de ellas ¿A quién salva?¨

Después de decir esto el monje se sentó. Y, como es común en nuestra sociedad, casi inmediatamente alguien se levanto y dijo: "Yo salvaría a la esposa, porque la madre representa a los valores antiguos del Japón que nos han llevado a la crisis en la que ahora estamos...etc", y como es natural en nuestra sociedad tan rápidamente como se paro esté se paro otro y dijo : "Yo creo que, más bien, deberíamos salvar a la madre para rescatar los valores tradicionales del Japón... etc". Y como es natural la discusión siguió sin llegar a ningún buen resultado, hasta que alguien se percato que el monje Zen seguía ahí tranquilo y fueron a preguntarle. Y el monje Zen dijo:

"Yo salvaría a la primera que agarre"

Y me encanta esta respuesta, pues básicamente dice: haz el bien, ayuda, salva, y luego medita, escribe libros, piensa las cosas. Cuando vemos a alguien sufrir no debemos preguntarnos si nos esta engañando, si nuestra realidad es LA REALIDAD, lo que sea que eso pueda significar, sino más bien debemos extender la mano y ayudar.

Feliz navidad.

CAD

9 comentarios:

  1. Estaba conversando con mi amigo/compañero/camarada Mauricio, y me hiso dar cuenta que no estaba tan claro el uso de la Navaja de Ockham en la historia del marciano. Bueno resulta que si uno no ve nunca al marciano hay dos opciones : (1) El marciano no existe, (2) En verdad el marciano si existe pero es muyyy astuto y sabe cuando ocultarse (o explicaciones equivalentes). La Navaja de Ockham básicamente es un principio que dice que ante dos soluciones posibles debemos elegir la más simple (hasta que esta se pruebe falsa), en este caso la (1). Espero que esto subsane algunas dudas! saludos

    ResponderEliminar
  2. la verdad me necanta lo que escribio carlitos, mucha redundancia a los libros y capas a sus virtudes que en su cacidad el las emite pero bueno asi es mi amigo dexter pes genio mi bro muy bueno la verdad.
    paco bien con el blog sos un genio nene.

    ResponderEliminar
  3. Atinada la aclaración de Mauricio. Pero muy aparte de eso, quería preguntar, respecto a esta idea inicial: "...Esto significa que si no puedo encontrar contradicciones en las mentiras estas deben ser asumidas como verdaderas..." . Eso es necesariamente correcto? No pueden las verdades contradecirse? No puede la realidad contradecirse? Es la lógica, al fin y al cabo, humana, más fundamental que la realidad?

    P.S. Yo tp soy narco. O tal vez, sí...

    ResponderEliminar
  4. Yo soy narco y le vendo a tu mamá mi querido Luciano

    ResponderEliminar
  5. Definitivvamente las aclaraciones de Mauricio son siempre muy atinadas. Me parece excelente tu apreciación y preguntas Luciano, espero que hayan más y que nunca aceptes los enunciados con facilidad. Para poder afimar que dos verdades se contradicen es necesario tener un sistema lógico de algún tipo. Nosotros, los humanos, tenemos nuestro sistema lógico, y bajo ese sistema determinamos la verdad o falsedad de las proposiciones que armamos. Nuestra persepción de la realidad tiene implicito dicho sistema lógico. Esto no significa que nuestra "realidad" tenga que seguir dichas reglas. Pero, nuevamente, debemos usar la Navaja de Ockham, como señalaba Mauricio, pues ahora tenemos la "realidad humana" (observable) y una realidad externa más alla de nuestro rango de observación. Me parece que dicha realidad es innecesaria. Lo que quiero decir es que las persepciones de la realidad donde la lógica humana no funciona pueden ser rechazadas. Así que, de alguna manera, si es tan fundamental como la "realidad", pues esta está formada por nuestra logica actuando sobre un conjunto de observaciones.

    ResponderEliminar
  6. Creo que hay demasiados narcos por aca. Pero por favor no seamos ofensivos.

    ResponderEliminar
  7. Mi punto de vista es que las afirmaciones acerca de la naturaleza son siempre provisionales.

    Un poco de contexto. Hay tres formas de llegar a la verdad (y esto viene de la época de Aristóteles): la deducción (digamos, mediante un silogismo), la inferencia (osea, la generalización a partir de la observación de una muestra representativa) y la dialéctica (es decir, el proceso de encontrar contradicciones en los argumentos acerca de una afirmación dada).

    La ciencia utiliza inicialmente la inferencia para hacer generalizaciones a partir de observaciones de la Naturaleza y eleva sus conclusiones a la categoría de ley científica cuando, pasado un tiempo de prueba, se encuentra que éstas no han sido contradichas por nuevas observaciones. Establecida la ley, se usa la deducción para predecir nuevas observaciones a partir de ella. Las revoluciones científicas o los cambios de paradigmas ocurren justamente cuando las observaciones comienzan a contradecir la ley, y ésta debe reemplezarse. (La dialéctica, por último, la reservamos para las conversaciones en el coffee break.)

    Así que concuerdo con Carlos. Por razones de practicidad, decimos que algo es verdadero, dentro de nuestro sistema lógico. Éste consiste en reglas que bordean el sentido común, como la del tercio excluido, que dice que algo no puede ser y no ser a la vez. Este método funciona, es decir, es capaz de explicar fenómenos y realizar predicciones. (Ojo, no estoy metiéndome en temas de moral o teleología porque, sinceramente, todavía no he terminado de digerirlos.)

    Pero aquí viene lo interesante del comentario de Luciano. Nuestras reglas están limitadas justamente porque son nuestras, es decir, son el producto de nuestra muy particular experiencia en el Universo, de nuestros accidentes de ubicación, composición y evolución. Queremos creer que nuestras proposiciones más básicas son de carácter universal, pero no podemos estar seguros de que lo sean porque, de hecho, estamos sesgados desde el momento en que nuestra lógica (clásica, fuzzy o del sabor que quieran) es la única que conocemos que funciona para describir el mundo, y no sabemos siquiera si es la única posible.

    Así que, a pesar de que, en cuestiones prácticas, nuestra lógica parece ser, hasta el momento, suficiente para describir la Naturaleza tal y como la hemos observado, creer que ésta es necesariamente la única forma de hacerlo me parecería una posición muy arrogante como especie. No hay opción, creo, más que seguir encajando el mundo dentro de los mismos esquemas lógicas que hemos usado desde hace 2 500 años, pero mantener los ojos abiertos a cualquier alternativa.

    ResponderEliminar
  8. Me parece que el comentario de Mauricio esta genial, y creo que captura las ideas que habia puesto, y resalta bien el punto expuesto por Luciano. Esta buenisimo!

    ResponderEliminar