jueves, 31 de diciembre de 2009

Año nuevo

Un nuevo año más. Siempre cuando es un día antes al siguiente año me pregunto-¿Cuántos nacerán y cuántos morirán?

Sin saber, obviamente la respuesta me digo: Espero que yo sea de los que van a nacer.
Lo digo porque cada año pasan cosas (y seguirán pasando) y hay algunas que son las más fregadas y simplemente, NO GUSTAN. Es por eso que todos los años desde que tengo memoria repito lo mismo.

Hace unas horas me entero de una noticia que me deja estupefacto,perplejo y demasiado sorprendido.
No quiero mencionar lo que me dijeron pero fue fuerte para mí. Pero, tras ello yo me di cuenta de que las cosas vienen rápidito y nadie lo puede parar. Es una fuerza más grande que la de un ser humano y ella la que se lleva a cualquiera. También hace la vida.

Yo no sé si estaré en lo cierto, tampoco lo quiero saber. Lo que sé es que en esa fuerza yo tengo la fe y esperanza que ese fuerza del más allá es la que nos escucha y anima (no estoy hablando de las madres, ojo). Me gustaría que todos sientan lo que yo siento acerca esa fuerza que no vemos, esa fuerza que algunos, los que quieren, lo sienten.

Este año aprendí a ver las cosas de cara a esa fe que descubrí. Esa fuerza que no la descubrí yo ni mi mami. Una fuerza que me enseñaron. Encontré una antídoto contra las tristezas profundas y simplemente era aceptarlas y mirarlas a los ojos.

lunes, 28 de diciembre de 2009

El Verdadero Éxito (Post regalado)

Dedicado a: Alvaro. Metiste un golazo escribiendo


Tener verdadero éxito en la vida es: reír mucho y muchas veces ganar el respeto de personas inteligentes; gozar del cariño de todos ; ganar el reconocimiento de personas cualificadas y saber soportar la traición de falsos amigos; apreciar la belleza; buscar lo mejor en los demás; dejar el mundo un poquito mejor de como lo encontraste - con una persona más feliz; saber que al menos alguien ha vivido mejor gracias a ti.





AGR

miércoles, 23 de diciembre de 2009

Sin voz

Poema primero

Sentí dos cosas que jamás pude ver,
Ordené algo en mi vida que no pude tener.
Qué será de ese lugar donde estuve y no te tuve.

Poema segundo

Uno,cinco y tres,
nadie sabe quién es.
Tres, seis y cuatro,
mueve ese trapo que si no, te atrapo.

Poema tercero

Mantuve mis ojos cerrados,
para intentar ver lo errado.
Me levanto de forma formal,
y te siento muy mal.
¿Quién vendrá ahora?
Ahora vendrá tu hora,
Una hora sin risas.
La hora de mis brisas

Cad piensa y ¡boom! Ésto


Hace una semana me pidió el director de esté blog escribir un articulo sobre cualquier tema que se me ocurriera. Yo inmediatamente le advertí que no se escribir, que prácticamente no se hablar, y que no tengo ideas interesantes. Pero como toda persona que sabe lo que quiere insistió, y no soy especialmente conocido por resistirme. Así que aquí esta mi reflexión navideña.


Existe un pensamiento que siempre logra estremecerme. Va así. Supongamos que estamos siendo engañados sistemáticamente por todo el mundo que nos conoce, por nuestra "familia", nuestros "amigos", y que todo lo que nos dicen es falso. ¿Cómo podríamos darnos cuenta que tal falsedad se esta dando? ¿Cómo sabe uno lo que es "real", "verdadero" y lo que no lo es? Esta idea es intoxicante, y muy peligrosa. Podemos pensar en otras variantes del mismo escalofriante concepto, por ejemplo la idea de "Matrix", la idea también de "la Eternidad" y los efectos de la "Modificación Mínima Necesaria" de Asimov en “El fin de la Eternidad”, los "sueños" en “La Melancolía de Haruri Suzumiya”, el mundo en “El Mundo de Sofía”, entre otros. Esta pregunta también la encara, en otra forma, Asimov en sus libros de robots, donde plantéa el siguiente problema: si existe un robot que es en todo aspecto igual a un humano ¿Cómo distinguirlo de un humano? (podriamos llamarlo problema de Turing inverso). Esto nos lleva a la pregunta ¿Qué es un humano? Pero no quisiera desviarme del tema principal que estoy tratando de abordar que es la diferencia entre la falsedad sistemática y la verdad.


Quisiera proponer la siguiente solución a esta pregunta: si un individuo ve como consistentes los fenómenos expuestos ante él por su entorno, entonces eso será la verdad para él. Esto significa que si no puedo encontrar contradicciones en las mentiras estas deben ser asumidas como verdaderas (navaja de Ockham). Un ejemplo “practico” puede ser el siguiente supongan que hay un marciano que es tal que siempre que tratamos de verlo por el telescopio este se oculta tras una roca, entonces es como si ese marciano no existiese. Si no lo vemos, si no lo sentimos, si no tiene efecto, entonces no esta ahí. (¿por qué no existen los dragones?¿por qué existen los zombies? - aunque parece que a la primera pregunta hay que responder, ahora, afirmativamente i.e. que si existieron) No obstante, esto nos lleva a un relativismo en donde cada persona tiene una realidad. Esto puede molestar a algunos, i.e. que la realidad dependa del observador, pero en el fondo esta incomodidad es solo psicológica pues, a fin de cuentas, la realidad es solo una palabra, al igual que la verdad, mientras que los sentidos (que pueden ser fácilmente engañados) son lo que nos muestra el mundo (también es importante notar que “la realidad cuántica” depende del observador). Podríamos también pensar que la realidad observada es una interacción entre la "realidad" y el observador (interpretación cuántica, o si quieren tomarlo desde un punto de vista clásico podría llamarse Kantiana – aunque de esto yo no sé casi nada y podría estar muy equivocado). Pero, finalmente, para a un individuo le interesa la "realidad observada". Retomando nuestra pregunta inicial. Podemos concluir que la mentira sistemática es tan aceptable como la realidad. Entonces, surge una situación verdaderamente siniestra: supongamos que estamos en una realidad que no nos gusta, que sucedería si hacemos, de alguna forma, que los demás nos hablen de otra realidad, que nos convenzan por medio de sus acciones y palabras de que esa otra realidad es la verdadera. Y si además hacemos la vista gorda de algunas cosas de esta realidad y las llamamos, a esas que no nos gustan, mentiras, y a las que nos gustan verdades. Mi pregunta es ¿hasta que punto el hombre puede auto engañarse para escoger una realidad más cómoda en la cual vivir? Y creo que no tiene límites salvo la locura de la persona.

Yo por mi parte me he percatado que es muy fácil llegar a pensar una cosa u otra de las personas y/o situaciones. Por ejemplo, hace unas semanas deduje que al menos uno de mis amigos debía ser un narco, o sea un distribuidor de PBC. Deduje esto pensando en diferentes situaciones que nos habíamos encontrado. Pero, por otro lado, tengo bastante seguridad de que me he equivocado pues conozco a la persona y existen explicaciones más sencillas. No obstante, existe una cadena de acciones que me permitirían justificar la otra realidad, y, por lo tanto, volverla - para mi - real. De hecho si ustedes lo piensan no hay manera de probar que no puede ser así, porque inclusive si lo registro y hago que lo registren queda siempre la posibilidad de que haya sido más hábil que nosotros y nos siga engañando. Bajo ese supuesto es claro que prácticamente todo es sostenible/anunciadle. Y esto es un problema para las personas que, como yo, se ponen a pensar en todas las posibilidades y han sido entrenados para dudar sistemáticamente.

Seguramente lo más saludable es confiar en la gente, y dejarse llevar. Me parece que los otros pensamientos no conducen a nada. Y aquí quisiera compartir una historia que siempre me hace dejar de pensar. Después de la SGM empezó la reconstrucción del Japón, y durante esta etapa de reconstrucción se realizo una conferencia donde invitaron a pensadores de todo tipo. Durante las conferencias le tocaba habla a un monje Zen, quienes son más conocidos por pequeñas frases que grandes discursos, el monje se paro y contó la siguiente historia:

“Estaba un joven con su madre y su joven esposa quien cargaba a su hijo cruzando un viejo puente colgante, en eso, súbitamente, el puente se rompe, y el puede salvar a una de ellas ¿A quién salva?¨

Después de decir esto el monje se sentó. Y, como es común en nuestra sociedad, casi inmediatamente alguien se levanto y dijo: "Yo salvaría a la esposa, porque la madre representa a los valores antiguos del Japón que nos han llevado a la crisis en la que ahora estamos...etc", y como es natural en nuestra sociedad tan rápidamente como se paro esté se paro otro y dijo : "Yo creo que, más bien, deberíamos salvar a la madre para rescatar los valores tradicionales del Japón... etc". Y como es natural la discusión siguió sin llegar a ningún buen resultado, hasta que alguien se percato que el monje Zen seguía ahí tranquilo y fueron a preguntarle. Y el monje Zen dijo:

"Yo salvaría a la primera que agarre"

Y me encanta esta respuesta, pues básicamente dice: haz el bien, ayuda, salva, y luego medita, escribe libros, piensa las cosas. Cuando vemos a alguien sufrir no debemos preguntarnos si nos esta engañando, si nuestra realidad es LA REALIDAD, lo que sea que eso pueda significar, sino más bien debemos extender la mano y ayudar.

Feliz navidad.

CAD

miércoles, 16 de diciembre de 2009

Escribiendo

Era una conversación cualquiera,
sin saber yo quién era.
Apareciste ahí,
como un ángel vil.
Insultando a quien veías,
Diciendo lo que querías.
Fue ese día que el sol no salió,
El gallo no cantó.
Tú llegaste,
Fue una noche de cantar y de alegrías.
Nadie sabía lo que querías.

sábado, 12 de diciembre de 2009

Poema 2

Sentimiento seguro,
pensamiento infiel.
Cansado y sin escrúpulos,
me siento en mi piel.
Como mi vida,
trago mi sed.

Hijos de la Mentira,
engaño mi ser.
Padres de la fantasía
escondo mi ver.

martes, 1 de diciembre de 2009

Volví con ganas y sin nombre


Dedicado Domingo arguelles. Que en paz descanse.

Si no recuerdo fue un domingo el día que cerré el blog porque no me encontraba en paz. Si no estás en paz y tranquilidad no puedes escribir. Lo cerré y me molesté mucho tiempo. Esa semana era de demasiado problemas que ya no recuerdo.
Es por eso que como regalo les traigo este cuento.

***
Cuento 2.

Fue un domingo el día que Álvaro se le ocurrió decir “Me gustas” a alguien. Se lo dijo a Camila. Ella era una chica de pelo rojizo y de ojos pardos claros.
Estaban en un parque semi-abandonado de Miraflores. Los dos estaban en las Bancas se miraban. Hacía frío, mucho frío. Camila le dice a Álvaro_ ¿Me prestas tu casaca que tengo frío? Fue el primer acto romántico para Álvaro que en seguida se la sacó y se la puso sin demora alguna.

Se pusieron de pie y caminaron si decirse palabras. Bastaba con caminar juntos. Álvaro quería decirle que a él le gusta pero no sabía cómo decírselo. No quería decirle la típica frase de “quieres estar conmigo”, ya que la cosa era al revés era: “Puedo ser tu enamorado” tenía que decirselo como sea. Álvaro se llena de valor y le dice: _ Camila.
_ ¿Qué? Pregunta Camila.
_Me gustas. Pronuncia Álvaro
Camila queda perpleja y muy sorprendida de lo sucedido y le dice:
_ Tú también me gustas…
_ Entonces somos...Ya sabes.
_Ya.
Lo que le dejó un poco tonto a Álvaro es que Camila seguía caminando por su lado. No le entraba en el cabeza cómo sucedía ésto. Fue corriendo en busca de Camila y la abraza.

Así fue como Álvaro conquistó a su mejor amiga Camila. Fue algo sencillo pero prometedor.