Es que en realidad es jodida la vida. Problemas, risas, sueños y muchas ilusiones que se destruyen como burbujas que sopla un niño que al final se encuentran con la triste pared que las rompe y las explota. Y no queda nada. Ni una escencia. Es por lo justo que atravieso. Un montón de burbujas, ilusiones rotas por la realidad. Que, pucha, no me di cuenta que eran tan fantasiosas o abzurdas.
QUÉ CAGADA!