¡Ay Gabriel tú siempre!
Gabriel estaba a punto de orinarse, ya estaba nervioso. Necesitaba ir al baño. Se iba a orinar en los pantalones.
La Miss no le dejaba ir al baño por (tontas) razones.
Gabriel, era un niño de ocho años de edad. Estaba en el colegio Inmaculado Corazón en el grado segundo “D”. Ese colegio era un colegio de enseñanza tradicional. Un colegio que no interactuaba con los alumnos ya que eran demasiados.
Gabriel comenzaba a sudar en frío, su vejiga iba a explotar.
-Miss. ¿Puedo ir al baño?
-¡Ay! Gabriel, tú siempre. Te he dicho muchas veces que vayas en el recreo. ¡No iras! Grita la Miss.
-Es que me olvidé. Lo siento.
La Miss ya estaba de mal humor y faltaba media hora para que acabe la Escuela. _Diosito ayúdame. Rezaba Gabriel.
Gabriel observaba a la miss y a sus compañeros (el colegio era de varones). De pronto, Gabriel ya no soportaba y se relaja y suelta todo. Salio la orina, el liquido de desecho. Todos miraron a Gabriel, él estaba con la cara roja.
-¡Vete a dirección! Grita la Miss.
- Antes me cambio de ropa. Dijo Gabriel.
-De ninguna manera. Tú vas a dirección para que te expulsen por desobediente.
-Esto es tú culpa.Grita Gabriel desde su pupitre. Luego se para y tira su silla.
- ¡A mí no me vas a faltar el respeto chiquito insolente!
Gabriel se va del salón humillado.
Al día siguiente el papá de Gabriel, el señor José Pardo va a hablar con la Miss. Entra al colegio molesto.
-¿Quién es la tarada? Pregunta el señor Pardo.
-Ella. Dice Gabriel y señala a la Miss.
El papá de Gabriel va donde se encontraba la Miss, se acerca y le dice:
-¿Quién se cree usted? ¿Por qué no dejó que mi hijo vaya al baño?
-Por política del colegio eso me prohíbe. Además, que yo a su hijo…
-Con mi hijo nada. La política del Colegio que paguemos a tiempo. Nada más. Yo ahora mismo voy a hablar con la Sister Maryan, La directora. Dice el papá exaltado.
-Dígale. Usted va a ver que la cosa va a seguir igual. Si me disculpa voy a clase.
-¡Voy hacer que la despidan, yo no pago mil soles para que a mi hijo le enseñe una maleducada! Grita El señor Pardo.
Segundos después de ese grito del cual dejó a medio colegio estupefacto Gabriel dice:
-Gracias por defenderme papi.
-Es mi deber. Bueno, hoy no vas a clase, que dices si… ¿me acompañas a la empresa?
- Ya y luego vamos al Bembos.
-Ya.
***
Ya en el carro el papá de Gabriel le dice a Gabriel.
- Nunca más te dejes humillar por ese tipo de personas. La próxima vez vas al baño
- Ya como digas papá.
- Nunca más te dejes humillar por ese tipo de personas. La próxima vez vas al baño
- Ya como digas papá.