miércoles, 16 de diciembre de 2009

Escribiendo

Era una conversación cualquiera,
sin saber yo quién era.
Apareciste ahí,
como un ángel vil.
Insultando a quien veías,
Diciendo lo que querías.
Fue ese día que el sol no salió,
El gallo no cantó.
Tú llegaste,
Fue una noche de cantar y de alegrías.
Nadie sabía lo que querías.

2 comentarios:

  1. “La irreverente insatisfecha”
    No mentira......
    no tiene que tener un título. La escencia de tu ser es lo más importante. Lo que puedas comunicar es lo más importante.
    Sigue así!

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  2. Muy buenos los dos poemas Paquirri. Tu musa te está haciendo trabajar. Qué suerte!!
    Un abrazo,

    Gabriel

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